Los medios masivos de comunicación contribuyen en gran parte a fijar las maneras de pensamiento de la sociedad; determinan en grna medida ideas, hábitos y costumbres. Hoy resulta inconcebible un mundo sin televisión, Inertnet, radio, prensa y cine.
Los medios no sólo ofrecen información sino pautas y modelos de comportamiento. De tal forma que hay como mínimo cinco pautas para nosotros estar pendientes de los mensajes, ellas son: Cognitivas, en la cual buscamos información; afectivas, esperamos vivir emociones propias y ajenas; Integración personal, alcanzar un estatus; integración social, compartiendo mensajes nos facilita las relaciones sociales y distracción, nos libera las tensiones.
La relación que existe entre el público y los medios implica una interacción que va en aumento. Hay una “cierta toma de poder” del receptor; a través de los blog produce, difunde noticias y opiniones, controla y critica el contenido de los medios o aporta nuevos datos a la información; implicando una presión de los ciudadanos hacia los contenidos informativos.
Los medios se han convertido en vehículos de adquisición y transmisión de conocimiento. Son referentes esenciales a la hora de tener una determinada concepción del mundo. Juegan un rol imprescindible en la educación no formal y formal a la hora de seguir nuestras pautas culturales. En éste sentido son agentes educativos que se suman a los tradicionales no solo en las instituciones educativas sino también en la familia.
En 1900 ser alfabetizado significaba que una persona podía leer y escribir; en el siglo XXI ello implica que la persona puede leer y escribir, interpretar una alta variedad de medios, incluyendo la televisión, películas, videos, videojuegos e internet. De tal manera que en años pasados la comunicación masiva pesaba menos en tanto reinaba la comunicación interpersonal con sus baluartes en las tertulias familiares, el mercado del barrio, los juegos de salón, los clubes sociales y los comités políticos, centros de una relación humana, íntima, entrañable, que hoy se evoca con nostalgia.
Hoy en día, los medios de comunicación constituyen una herramienta persuasiva que nos permiten mantenernos en continua comunicación con los distintos sucesos sociales, políticos y económicos. La rapidez y dramatismo con que los medios de comunicación se han ido incorporando en la realidad, no nos dio tiempo para adaptarlos y adaptarnos.
Se está ante un cambio perceptivo que es histórico, pero que deberá venir acompañado de una actitud y comprensión diferentes por parte de quienes nos ocupamos de la educación.
Los medios no sólo ofrecen información sino pautas y modelos de comportamiento. De tal forma que hay como mínimo cinco pautas para nosotros estar pendientes de los mensajes, ellas son: Cognitivas, en la cual buscamos información; afectivas, esperamos vivir emociones propias y ajenas; Integración personal, alcanzar un estatus; integración social, compartiendo mensajes nos facilita las relaciones sociales y distracción, nos libera las tensiones.
La relación que existe entre el público y los medios implica una interacción que va en aumento. Hay una “cierta toma de poder” del receptor; a través de los blog produce, difunde noticias y opiniones, controla y critica el contenido de los medios o aporta nuevos datos a la información; implicando una presión de los ciudadanos hacia los contenidos informativos.
Los medios se han convertido en vehículos de adquisición y transmisión de conocimiento. Son referentes esenciales a la hora de tener una determinada concepción del mundo. Juegan un rol imprescindible en la educación no formal y formal a la hora de seguir nuestras pautas culturales. En éste sentido son agentes educativos que se suman a los tradicionales no solo en las instituciones educativas sino también en la familia.
En 1900 ser alfabetizado significaba que una persona podía leer y escribir; en el siglo XXI ello implica que la persona puede leer y escribir, interpretar una alta variedad de medios, incluyendo la televisión, películas, videos, videojuegos e internet. De tal manera que en años pasados la comunicación masiva pesaba menos en tanto reinaba la comunicación interpersonal con sus baluartes en las tertulias familiares, el mercado del barrio, los juegos de salón, los clubes sociales y los comités políticos, centros de una relación humana, íntima, entrañable, que hoy se evoca con nostalgia.
Hoy en día, los medios de comunicación constituyen una herramienta persuasiva que nos permiten mantenernos en continua comunicación con los distintos sucesos sociales, políticos y económicos. La rapidez y dramatismo con que los medios de comunicación se han ido incorporando en la realidad, no nos dio tiempo para adaptarlos y adaptarnos.
Se está ante un cambio perceptivo que es histórico, pero que deberá venir acompañado de una actitud y comprensión diferentes por parte de quienes nos ocupamos de la educación.